Entrevista a Julio Anguita

Los compañeros del Frente Cívico Somos Mayoría del pueblo cordobés de Doña Mencía, Salvador Cubero y Jesús Delgado, entrevistaron hace unos días a nuestro referente, impulsor y miembro activo del FCSM, Julio Anguita. La extensa entrevista ha sido publicada en el boletín informativo de la Asamblea Local de Izquierda Unida de dicha localidad, El Peñuelas.

Debido al gran interés que siempre tienen las palabras de Julio, no vamos a descubrirlo ahora, y a la variedad de los asuntos de actualidad tratados en el encuentro, hemos creído conveniente reproducir, con el permiso de todos los intervinientes, la entrevista íntegra para facilitar su lectura y su difusión por cuantos canales sea necesario. Os dejamos con ella.

"Entrevista Julio Anguita"

Quedamos en una cafetería de la calle Alfonso XII de Córdoba con nuestro amigo Juan Rivera y con Julio Anguita. Después de compartir un café, nos dirigimos a la casa de Julio, y nos acomodamos en su despacho para comenzar esta entrevista que nos ha concedido para “El Peñuelas”, después de bastantes meses en los que Julio ha rehusado hacer declaraciones.

Julio creemos que es inevitable comenzar preguntándole por el debate interno que ha habido en el seno de Podemos. ¿Qué piensa de cómo se ha desarrollado este debate?

Para hablar de este tema hay que situar la mente en actitud de pensar con la propia cabeza, es decir, olvidarnos de los diarios, de las televisiones y de los tertulianos, porque como entremos ahí vamos directamente a la locura. Hay que acercarse a medios de comunicación alternativos como pueden ser Rebelión, Sin Permiso, etc. Esa es la primera medida. Estamos ante una fuerza política que es muy joven y que surge en forma de aluvión, porque sus miembros vienen de muchas partes: de la cultura comunista, de determinadas posiciones de tipo anarquista, como Errejón, y otros vienen sin ninguna cultura política, sino simplemente desde el cabreo, desde la hartura, y de la voluntad de luchar contra algo que notan que no puede continuar así.

Pero claro, en las crisis, y lo digo por la experiencia vivida, siempre hay muchos elementos. Hay un elemento objetivo, y es que Podemos es el peligro para el sistema, y es normal que el sistema reaccione a través de los medios de comunicación, apoyando a aquellos elementos internos que pueden provocar un rompimiento. Esto en absoluto quiere decir que las personas se dejen comprar, sino que empiezan a escucharse las voces “sensatas” que, desde la ponderación, dicen que no hay que ser tan extremistas, o que hay que entrar en contacto con el partido socialista (que a mí me parece muy bien, pero no con la dirección, sino con los militantes o con los votantes).

Todo eso va provocando una atmósfera desde lo interno y desde lo externo, en la que todos participamos en mayor o menor medida, que crea el clima de guerra civil o de ruptura. Es una cuestión puramente subjetiva, porque yo mismo reconozco que me dejé contaminar, hasta que conocí que llegó la gente con el grito de unidad, unidad, unidad, y entonces me encontré ante un fenómeno de masas. En ese sentido los grandes maestros tienen razón al decir que las masas, cuando tienen conciencia de tales, corrigen y ponen las cosas en su sitio.

Y creo que en lo sucesivo, por las crisis que aparecerán (reales o montadas), la gente de Podemos, y los que nos sentimos amigos de ellos, (porque yo sigo siendo militante del Partido Comunista y de Izquierda Unida), y entendemos que no podemos ir separados, porque yo los considero tan míos como a los míos, debemos estar ya preparados para agrupar filas y exigir responsabilidades cuando haya que exigirse, pero dentro de cauces y métodos orgánicos. Lo sucedido también va a servir para que los dirigentes de Podemos utilicen los medios alternativos. No pasa nada porque no vayan tanto a la televisión, mientras controlen facebook, Twitter y movilicen a la gente buscando la unidad.

Hace unos días le estuve diciendo aquí al Secretario General del PCE que Unidos Podemos, hoy en día, es algo sólo puramente teórico, no existe, hasta que las militancias de Podemos, Izquierda Unida y Equo empiecen a trabajar conjuntamente creando atmósfera de lucha, porque esa alianza o es estratégica o no tiene sentido. Esa es la respuesta que hay que dar, que Unidos Podemos deje de ser una pura coalición electoral establecida entre sus dirigentes máximos y sea ya una expresión diaria de trabajo en la base.

"Confluencia izquierda"

Precisamente Vicenç Navarro criticaba en un reciente artículo sobre Vistalegre II la sistemática mentira y manipulación de los grandes medios de información del País. Decía que los medios de información en España actúan como medios de persuasión y de propaganda, pero que pocos dirigentes de izquierdas denuncian esta situación. ¿Por qué no se denuncia más esta dictadura de los medios de comunicación?

Depende de actitudes personales, porque yo creo que de vez en cuando a los medios hay que darles algún que otro corte, y lo que hay que potenciar son los medios alternativos. Pero eso supone optar por una cultura de renuncia a ciertos egos facilones, es decir, que si yo no tengo que salir mañana en el periódico local o en la radio local, pues no salgo, pero sí salgo en una hoja volante, en una octavilla, una conferencia, un mitin o en una jornada de trabajo.

Yo siempre cuento una anécdota vivida por mí cuando hubo el conflicto con el Obispo de Córdoba. En aquel momento se desataron las iras en esta ciudad, y se nos pusieron en contra la prensa y las “buenas familias cordobesas”. Entonces desde el Partido yo redacté una octavilla con un lenguaje correcto, muy cuidado y sin insultos, que se pusieron a distribuir miles de militantes. Desde aquel momento se acabaron esas iras.

Tengo la experiencia de Madrid, cuando la pinza, donde se repartieron cerca de un millón de octavillas en las bocas de los metros, con información y hechos, y sacamos un diputado más.

Yo tengo un modelo que es el de Herri Batasuna, no por los contenidos, sino por la capacidad de crear tejido en la calle para distribuir información. Intenté hacerlo en Izquierda Unida proponiéndole a la dirección que un equipo de diez o doce personas nos comprometiéramos a mandar diariamente diez informaciones a las Agrupaciones de Izquierda Unida, porque eso crea la expansión de una ola. En la dirección nos dijeron que sí, pero no se llevó a cabo. Queríamos crear esa red contra la cual los medios de comunicación no pueden.

¿De qué manera pueden afectar los resultados de Vistalegre a la consolidación de ese espacio común de Podemos con IU?

Alberto Garzón, en cierta medida, también ha salido ganando en Vistalegre, porque en todas las casas siempre hay acechanzas, y si hubiese habido un fracaso en Vistalegre, siempre habría quien le imputaría el haber empezado ese viaje en Unidos Podemos.

Izquierda Unida no tiene otra salida, y no por ser Izquierda Unida, sino porque las políticas de izquierdas necesitan unidad, lo demás es un suicidio, o una estupidez. Refugiarse hoy en esencias de símbolos es lo más contrarrevolucionario que yo conozco. Yo creo que Alberto Garzón en cierta medida se ve reafirmado en una apuesta que bastante le costó. Lo hizo junto a otra gente, pero él fue el que tuvo que dar la cara.

"Julio y Alberto"

Usted suele decir que las encuestas las carga el diablo, pero los últimos resultados del barómetro del CIS indican que Unidos Podemos es la primera fuerza política entre la población menor de 45 años. ¿Este dato nos hace confiar en un futuro prometedor?

No me extraña, porque si juntamos la juventud, coherencia y capacidad de sus dirigentes, el tipo de lenguaje (que yo no comparto muchas veces porque soy de otra generación, aunque intento objetivar), la frescura, y sobre todo el paro y las injusticias que la gente está viendo y padeciendo, se va haciendo mella.

Las personas que ya son mayores, muchos de ellos que eran de la izquierda o se consideraban de la izquierda, simplemente se han aburguesado. Unos porque están en los pesebres, otros por el cansancio propio de la edad, otros porque su euforia revolucionaria era flor de un día, y no una actitud meditada y pensada, y otros porque están hartos de muchas crisis. Por lo tanto si ese dato es así (y pongo el si condicional) estamos ante una esperanza.

Hablando de IU ¿Qué piensa de la situación por la que atraviesa esta formación política? ¿Qué cree que se ha hecho mal en IU para que, a pesar de todo lo que estaban soportado los ciudadanos, nunca se le hiciera sombra ni al PSOE ni al PP?

No dependía solo de Izquierda Unida, aunque en parte sí. Veamos: Externamente IU siempre ha vivido la dificultad de tener en frente al sistema: PP, fundamentalmente al PSOE, medios de comunicación y sindicatos (incluido el de CCOO desde que dio su giro). En el aspecto interno hemos vivido todas las tensiones que de manera esporádica ha vivido Podemos.

En Izquierda Unida hemos tenido una quinta columna del Partido Socialista. Sus nombres son Diego López Garrido, Nicolás Sartorius, Cristina Almeida, etc, etc. En los momentos decisivos, donde había que marcar la diferencia, siempre estuvieron al lado del PSOE, como en el Tratado de Maastricht. Y siempre con el argumento de la unidad de la izquierda, entendida ésta como una política de supeditación de Izquierda Unida al PSOE, como si fuésemos la formación política gregaria.

Entonces había dos frentes, el externo que era el sistema, con la inestimable “ayuda” del sindicato de Comisiones Obreras, al cual responsabilizo de haber dado, criado, amamantado, sostenido y casi financiado a Nueva Izquierda. (Lo que acabo de decir que aparezca)

Siempre tenemos la sensación de que la derecha se hace una piña y cierra filas en defensa de su intereses, y de que la izquierda siempre está divida. El debate fortalece, pero el problema es cuando te pasas la vida debatiendo.

Lo de la derecha es fácil. El que la derecha se una es una cuestión de intereses y de complicidades directas, indirectas u oblicuas. Complicidades por ejemplo en el caso de la corrupción en el que son cómplices los de arriba y los votantes, le guste o no les guste a los votantes.

La izquierda por propia definición es el pensamiento, y es la crítica permanente. Pero cuando la izquierda pierde el norte y no sabe cuál es su enemigo ni lo que quiere, automáticamente esa pluralidad se diluye en enfrentamientos. El tener clara una línea política y saber quién es tu enemigo es como una especie de maroma, que la tiras sobre un precipicio y después pasas, pero cuando no tienes un proyecto, toda tu crítica se pierde por falta de directriz.

Pero claro, ese proyecto se tiene o no se tiene, y ese proyecto en este momento es que el Régimen de la Transición tiene que acabar, y que en España tiene que implantarse de verdad la democracia, que implica democracia económica, porque si no, no lo es, y también implica forma de estado.

Por tanto mientras la izquierda no lo tenga claro y se conforme en algunos casos con ser la parte izquierda del sistema y en otros casos solo con gestionar, (porque hay quien considera la gestión apolítica), no vamos a ningún lado. Pero el día que se tenga claro, como ha habido momentos en los que se ha tenido claro, y basta con recordar el Frente Popular que fue el colmo de peleas y enfrentamientos, pero tenían claro el objetivo.

"Acto Julio Anguita"

Por cierto Julio ¿Se está quedando desfasado el debate izquierda- derecha?

Te voy a poner un ejemplo: yo nunca hablo de Comunismo, porque no quiero hacer un debate nominalista. Yo prefiero hablar por ejemplo de nacionalizar la banca o de una democracia donde funcione la justicia y no esté mediatizada por el poder, de pensiones y salarios dignos. Eso después le ponemos el nombre, pero naturalmente que existen derechas e izquierdas.

Existen porque son dos cosmovisiones enfrentadas a lo largo de la historia. Lo que ocurre es que los que lo sabemos, que somos los que estamos militando, no acertamos en llevárselo a la gente, y mientras vayamos con el estandarte de la izquierda no será posible, porque tiene que ser a través de medidas concretas, de propuestas y de valores.

Pongamos un ejemplo: ¿el ser humano está al servicio de la economía, o la economía al servicio del ser humano? Este es un debate que hay que plantearle a los intelectuales: si estamos al servicio del crecimiento económico, o el crecimiento económico está al servicio de los Derechos Humanos.

Ese es el debate derecha izquierda. La izquierda no es levantar el puño, la izquierda debe decir que los Derechos Humanos tienen que ser lo primero, y que por tanto la economía se tiene que prestar, porque solo es una herramienta, y no un fin en sí mismo. Este es el debate, lo demás son accesorios.

En un mitin de fin de campaña, en el “Cortijo el Cuarto”, a mediados de los 90, usted dijo a un grupo de estudiantes que lo saludaban, que iban a ser una generación que viviría en peores condiciones que sus padres. La verdad es que se equivocó muy poco.

Eso no lo inventé yo, lo sabía porque Felipe González en el año 1994, a través del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, contrató a James Petras, un sociólogo norteamericano, para que hiciese un informe a cerca de la prospectiva de la juventud española. En el año 1996 entregó el estudio al CIS, se leyó y se guardó en un cajón.

Pero James Petras me dejó a mí una copia, y en él se decía principalmente que si la situación económica del mercado laboral continuaba en la misma dirección, la sociedad española se dirigía inexorablemente a ser testigo y protagonista de ver a la primera generación de su historia que viviría peor que lo hicieron sus padres.

Petras sostenía que el origen de la situación anteriormente descrita estaba en las políticas neoliberales implantadas por el gobierno socialista de Felipe González.

¿Qué tiene que pasar en este País para que los ciudadanos, especialmente los jóvenes pasen de la resignación a la rebeldía?

La rebeldía se cultiva y necesita personas que influyan. Todos hemos sido captados alguna vez por una persona, por un militante, por alguien influyente, que ha conducido nuestras inquietudes naturales. A mí fue gente del partido y otras anteriores las que me movieron. Ahora bien ¿Dónde están esos y quiénes pueden ser?

En primer lugar la militancia está muy pasiva, pero en segundo lugar yo responsabilizo de esta actitud a los intelectuales de este País, porque ellos tienen la obligación ética y moral de ayudar. Es su obligación. Porque pedirle rebeldía al señor que está en el tajo y si no trabaja ese día no come, eso es pedirle sacrificio. Ese señor se sumará cuando vea ciertas posibilidades de éxito, porque está jugando con el hambre de los suyos.

La rebeldía siempre ha venido de los estamentos superiores. La Revolución Francesa se cuajó en los salones de la intelectualidad. Marx y Engels venían de los estatus que estudiaban, sin detrimento de que luego hubiera grandes dirigentes obreros.

Lo que quiero decir es que los que comemos todos los días, porque tenemos una pensión o un sueldo seguro y tenemos conciencia, sobre nosotros pesa la obligación moral de razonar esa rebeldía. No desde el alboroto, sino haciendo actos de concienciación, de lectura, etc. Esa es la rebeldía.

"Julio Anguita y compañeros"

Últimamente se habla mucho de la Constitución. Usted siempre ha aludido a ella. ¿Qué es más urgente o más necesario, que se cumpla la vigente o reformarla?

Reformarla según sea la reforma. A mí me enseñaron que la Constitución puede ser la formal, que son los textos (269 artículos que tiene la nuestra), o la Constitución material que son el conjunto de poderes económicos, sociales, políticos, ideológicos que hacen posible que se cumplan o no se cumplan. Yo mañana ¿para qué quiero pelear por reformar una Constitución si no tengo fuerzas para imponer la mía?

¿Sobre qué base o sobre qué coincidencia queremos cambiar la Constitución? ¿Se está buscando la unidad para buscar un proyecto alternativo? No. Son discursos que no tienen sentido.

Mientras tanto, yo lo he dicho y lo mantengo, y lo debato con quien quiera, que si me dan un Tribunal Constitucional competente, yo con esta Constitución le doy un cambio a este País que no lo conoce ni la madre que lo parió.

La Izquierda siempre nos hemos visto en la tesitura de trabajar con las herramientas que tenemos. Cuando la lucha contra Franco trabajábamos con lo que teníamos. La izquierda, desde la praxis marxista (un concepto que habría que explicar y desarrollar) es trabajar con lo que tienes.

Luego tienes el ideario, que tiene que ir explicándose, porque es la referencia. Yo quiero una Constitución Republicana y hay que luchar por ella, pero ahora, con esta herramienta, que es la Constitución que tenemos, debemos trabajar para que la cumplan nuestros enemigos.

Por cierto el art. 14 dice que “todos los españoles son iguales ante la ley”. Por si a alguien le quedaba alguna duda del engaño de la aplicación de este artículo, estas semanas pasadas hemos conocido la sentencia a la Infanta Cristina. Ahora hay muchos mensajes en las redes, pero dentro de unos días el caso pasará a la historia en la agenda de las anécdotas, más que en el libro de las movilizaciones populares. ¿Qué se puede hacer para que la sociedad sea la que desenmascare estas injusticias?

Lo que ha pasado con la Infanta es escandaloso, pero a mí ya no me escandaliza nada. Los poderes judiciales están intervenidos por los poderes económicos, y la separación de poderes no existe. En absoluto.

Hay jueces que se la juegan, como nuestro paisano el juez Castro, pero luego llega lo que no aparece en la prensa: los telefonazos, los chantajes, las presiones, las coartadas, etc.

Yo he vivido en Madrid en esa atmósfera permanente. La propia abdicación del Rey Juan Carlos I, ya dije en su momento, que implicaba un pacto de estado. Y dije entonces, y ahora lo voy a repetir, que en los casos Noos, Gurtel, Eres, y otros más, los principales responsables no van a caer. Caerán figuras de medio pelo. Ya se está dando en el caso Noos y en el caso Gurtel, y otros casos se irán silenciando con el transcurso del tiempo. Lo dije en el año 2014 y lo sigo manteniendo, y los hechos lo evidencian.

Precisamente decía Valle Inclán en “Luces de Bohemia” que “en España el trabajo y la inteligencia siempre se han visto menospreciados”, que “el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza”. ¿Está la corrupción en el ADN de los españoles o es solo una coyuntura actual?

La corrupción ya es intrínseca al sistema capitalista, ahora bien, el sistema capitalista puede ser interpretado por distintas modulaciones culturales: lo interpreta la cultura calvinista, protestante o católica del latifundio.

La cultura española del latifundio, del señorito, del “aquí no se mueva nadie”, “no te salgas”, “no te señales”, le da a la corrupción un ámbito especial.

En otros países ha habido una revolución burguesa, ha habido una especie de estado democrático (con algunas comillas), pero más que en España, y entonces existe esa especie de respeto a ese juego, pero es que aquí no ha habido ruptura democrática y con eso topamos, con una parte de población que tiene horror a pensar, y no estoy hablando de los jornaleros, estoy pensando en catedráticos de universidad, en universitarios, en médicos, en profesores, que tienen horror a pensar, que dicen que no saben nada más que de lo suyo. Eso es la negación de la cultura universitaria, aunque tengan setenta títulos.

Eso en España ha sido muy cultivado desde la época de Fernando VII, y Franco lo elevó a enésima potencia. Y ahora esa cultura sigue implantada porque existen poderes económicos que actúan al margen de la ley.

Con Franco te señalaban, pero ahora los poderes económicos y las instituciones presionan y chantajean a los trabajadores que no son fijos, a través de sus sicarios intermedios. (La palabra “sicarios” ponedla, no es un desliz).

"Conferencia Julio Anguita"

Julio nos gustaría ahora bajar a lo local, a nuestro pueblo. Usted siempre ha tenido una gran relación con Doña Mencía. Siempre que lo hemos llamado ha acudido a nuestra cita, y los ciudadanos siempre responden a los actos en los que usted interviene. ¿Por qué le gusta a la gente escuchar a Julio Anguita?

Yo no hago falsa modestia, pero sé que tengo tirón. Os voy a contar una anécdota: Yo era un dirigente provincial del Partido, y en las elecciones del 1977 me colocaron el quinto en la lista. La campaña era entonces 21 días y me pusieron ocho mítines. Yo me encerré a preparar con mucho interés mis intervenciones.

Mi primer mitin fue en Castro del Río, en un lugar abarrotado de gente. El primero en intervenir fue nuestro camarada, ya muerto, Idelfonso Jiménez, que era un gran sindicalista y luchador. Hizo una intervención de esas fuertes y cañeras. Luego intervine yo explicando, sin elevar mucho el tono. El segundo mitin fue igual, explicativo, porque yo partía, a conciencia, de la base socrática de que la gente no sabe que sabe, y tú tienes que hacer posible que la gente sepa que sabe. Aquello tuvo tanto éxito que de ocho mítines, tuve que dar treinta y dos.

Yo lo atribuyo a eso, a que he hablado de esa manera y a que me he preparado mis intervenciones. Yo nunca he improvisado, aunque parezca que improviso, porque me merece mucho respeto la gente.

En pueblos como Doña Mencía palpamos lo concreto, y por lo tanto conocemos de primera mano las grandes necesidades que tienen las personas, y vemos cómo vamos perdiendo población, cómo se va perdiendo la poca industria que había, cómo dependemos casi exclusivamente del olivar,….pero sin embargo vemos que hay mucho conformismo. ¿Piensa usted que la gente tiene miedo, está desencantada, desinformada o es que se ha acomodado?

Si yo fuese Presidente del Gobierno llamaría a los pequeños y medianos empresarios, y a los autónomos y les diría: ¿Ustedes cómo piensan unirse? ¿Qué proyectos tienen? ¿Quieren hacer cooperativas, asociaciones para investigar o crear?…Y si estuviesen de acuerdo, yo los apoyaría buscando el dinero de cualquier sitio, pero viendo los proyectos.

Pero eso hoy no existe porque se está pensando en la subvención. Estamos en la cultura de la “sopa boba” de los conventos del siglo XVI, XVII.

¿Qué espera el pequeño empresario, que haya un poder que diga que eliminamos, por ejemplo, los grandes supermercados? Y si fuese así, ¿cuál sería la respuesta de los pequeños empresarios? ¿Qué fabricarían? ¿Cuál sería su alternativa? ¿Se crearían cooperativas, facilitando la ley, las ayudas económicas y los terrenos? Sin ese esfuerzo común no hay ni comunismo, ni socialismo.

Habrá siempre gente que estará comprada por el poder, sea de derechas o sea de izquierdas. Estará siempre subvencionada. Eso significa un cambio de mentalidad tremendo de intervención de la gente. Aquí no habrá cambio hasta que la gente conscientemente, en su mayoría, intervenga.

Los que cuestionan que está desapareciendo el pequeño comercio, tendrían que plantearse primero construir una alternativa, como crear una cooperativa, antes de pedir que se cierren los hipermercados.

El problema es que nadie piensa en la fase de ir creando ya la nueva sociedad, porque si no es así, y cae el capitalismo, contra quienes primero se ensaña es contra los débiles, no contra los grandes señores, frente a esta locura que es la justificación para no hacer nada.

¿Por qué se habla tan poco en política del mundo rural, del desarrollo rural?

Es que para eso hay que hablar de la recuperación de la soberanía alimentaria. Estás tocando contra un discurso que dice que lo importante es el comercio y la globalización económica.

Pero lo importante es que el ser humano viva y con productos de calidad, sin que haya que traerlos de otra parte. Es recuperar el dominio sobre el territorio. Eso se llama la economía de crecimiento endógeno y también se llama desarrollo autocentrado. Tiene su categoría económica que se estudiaba en las facultades y las universidades de economía, pero que ya no se estudia porque está en contra del libre mercado y de la globalización.

Si yo tengo un terreno y de él puedo vivir, a no ser que sea muy malo, a eso se llama recuperación de la soberanía alimentaria, que significa una lucha política porque haya un poder económico.

Los chinos van a plantar millones de olivos, y hay quien dice que es una barbaridad, pero si queremos la libertad de comercio, ¿cómo vamos a criticarlo? ¿O es que queremos intervenir aquí y que los demás no puedan hacer lo mismo?

El capitalismo llevado a sus últimas consecuencias se vuelve oneroso contra la inmensa mayoría.

Cuando yo era alcalde los taxistas te pedían que no diese más licencias de taxis y luego hablan del libre mercado. Pues una de dos: o libre mercado, o una normativa corporativa, las dos cosas no pueden ser.

Pero eso todavía la gente no lo ha asumido. Y cuando digo la gente hablo de la llamada intelectualidad de los pueblos: de los médicos, de los profesores, de los cronistas, de los letrados…. ¿Se discute? Por lo menos en aquella España oscura el médico, el cura, el maestro, se reunían en la botica para arruinar a la gente, pero por lo menos discutían de problemas. Hoy no se discute, la gente se ha convertido en sustancias no pensantes, cuando paradójicamente por haber estudiado, deberían ser pensantes. Yo los responsabilizo de muchas cosas de las que están pasando.

Hace unas semanas tuvimos en Doña Mencía un acto de IU sobre Salud y Política con los médicos Antonio Pintor y Salustiano Luque para que nos explicaran cómo están afectando las decisiones políticas en la salud, especialmente en Andalucía. ¿Estamos en un camino imparable de retroceso en los servicios públicos que se les prestan a los ciudadanos?

Si. Es de lógica, porque las tragaderas que tenemos son inmensas. El poder lanza consignas.

Nos hablan de las pensiones diciendo que la culpa es que cada vez somos más viejos, y la gente piensa que es verdad. Sin embargo a nadie se le ocurre decir que si la mitad de los parados que hay ahora estuvieran trabajando, estarían aseguradas las pensiones. Porque además nos engañan cuando nos dicen que nos podemos ir haciendo un plan de pensiones. ¿Con qué salario?

Como el poder sabe que no va a haber trabajo cotizante, lanza la idea que esto es inevitable. Y la gente lo asume, porque es una explicación facilona, y como les duele la cabeza si piensan, cada vez nos irán quitando más servicios públicos: pensiones, sanidad, educación, etc. etc. Ahí está nuestra tarea de la concienciación y de la rebeldía, en explicar esta lección.

Julio ¿Usted sabe que en Doña Mencía hay una calle que lleva el nombre de su hijo?

No. No lo sabía.

¿No hay demasiado silencio por parte de todos (ciudadanos, colectivos, organismos internacionales y gobiernos) ante tanto sufrimiento a causa de las guerras?

Los que protestan aquí en este País nuestro somos siempre los mismos, que nos multiplicamos en mil y una organizaciones, pero el resto pasa, aunque yo no les imputo la responsabilidad máxima, porque nosotros, con nuestro lenguaje, nuestras actitudes, satisfacemos nuestro ego. Pero en la cultura que yo conocí de dirigirse a la gente, en la actualidad hay un rechazo por parte de la población, en parte porque han sido desilusionadas por vanas esperanzas.

Una de las grandes desilusiones de este País ha sido el Partido Socialista Obrero Español. Aquello del año 82 de Isidoro y de Guerra ha sido uno de los engaños más tremendos que ha tenido este País.

¿Qué debemos temer de Trump, que no temimos de otros presidentes de EEUU?

Nada. Absolutamente nada. Trump es un majara que está ahí por una cuestión fundamental, y es que la globalización que EEUU puso en marcha ahora va en contra de ellos.

Los americanos han defendido la globalización mientras ellos dominaban los mercados. Pero ahora se han encontrado una situación donde los chinos, hindúes, rusos… están dominando esos mercados, y se vuelven, lo que siempre han sido, proteccionistas.

Ahora, ese majara está ahí, pero peor que Obama no puede ser, y yo sé que esto sonará a blasfemia, porque Obama era la “Chita callando”: Guantánamo, tortura de los aviones de la CIA pasando por Europa, lo sucedido en Libia, que ha sido un crimen que está tipificado, lo que se ha hecho en Irak….Obama está manchado de sangre.

Ahí está nuestra tarea. Fomentar la rebelión, y para eso hay que tener paciencia, documentarse, estar dispuesto a explicar…esa es la tarea de la izquierda. Los mítines están sobrando en estos momentos.

Para mi Trump es un individuo que debería estar en un manicomio, pero no es peor que Obama.

Nuestro más profundo agradecimiento a Julio por sus respuestas que, como siempre, nos hacen pensar. Gracias por su disponibilidad desde el primer momento en que le planteamos la idea de esta entrevista para nuestro periódico.

"Entrevista Julio Anguita Peñuelas"

Fuente: frentecivicosomosmayoria.es

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